jueves, 9 de abril de 2009

Nupcias

-¿Por qué están apagadas las luces? ¡¿Qué clase de hospital es este?!
 - La paciente no desea que haya ninguna luz prendida a excepción de esa vela, no podemos hacer nada; intentar encender las lámparas provoca una inestabilidad brutal en su organismo, y es inmune a los sedantes, la ciencia no lo explica. Es increíble cómo puede estar muriendo si su voluntad es capaz de hacer tremendas rabietas con todo su cuerpo. Energía mal empleada. Evidentemente ya no desea vivir. El hombre de la docena de rosas se acercó a la cama. Una pequeña figura llena de cables y sondas susurraba cosas sin sentido mirando a la ventana.
 -... ¿y el vals?...
 -Nena, ¿cómo estás?
 -Bien, triste. Pero ya casi es la hora. ¿te gusta mi vestido?
 -Eh...
 - Tampoco tú puedes verlo ¿verdad?. Los escucho susurrando que me internarán en el psiquiátrico cuando salga de aquí. Creen que perdí la cabeza. No importa, el anillo sí que han podido verlo todos. Extendió su brazo lleno de tubos de tal forma que la luz de la vela iluminara una pequeña mano pálida parcialmente cubierta por una gasa sujeta con tela adhesiva.
 - Si, es muy bonito
.- Dijo él con tristeza.
 - ¡Pero si aun no has visto nada! La pequeña criatura comenzó a desprendersede la gasa. Nadie hizo nada para evitarlo. Lo que había bajo ella le produjo nauseas al arrepentido amante. Rodeando el dedo anular, en el lugar donde podría haber estado un bonito anillo de metal se encontraba una horrible cicatriz. Las cortadas eran profundas, y las puntadas de hilo quirúrgico estaban ya totalmente teñidas de rojo.
 - Bien, ya basta, no se por qué a tí tampoco te gustó mi anillo. Por cierto, mi prometida te envía saludos, dice que no te preocupes más, estaré bien. Ella sabrá cuidarme mucho mejor que tú. Ella me ama y yo la amo a ella. Yo quise amarte, pero tu deseabas a Soledad, la prometida de mi futura esposa, tú y tu egoísmo. Pero no importa, ya casi es hora.
 - Tendré el honor de ser tu padrino, de entregarte en sus brazos.
- El hombre gritó horrorizado ante lo que acababa de salir de sus labios. Alguien había hablado por él, no había explicación.
 -Así es, tendrás el honor de entregarme a mi prometida, tú, el culpable de todo esto.
 -¡No! Tu eres la egoísta, la que siempre exige pruebas, la que jamás confió en mi. La que me enfermó con sus celos y nunca me dejó ser libre.
 - Alguna vez me demostrasate tu cariño y yo no necesitaba nada más. Yo sabía de tu amor por tu actitud. Pero dejaste de mostrarla y yo comencé a dudar. No me culpes más. Aquí viene ella. Un escalofrío recorrió todo el cuerpo del hombre y se desvaneció. Al abrir los ojos notó q se encontraba en un bosque conun gran árbol dorado enmedio de un claro, al pie del árbol había una pequeña figura tirada encogida sobre si misma, ataviada con el vestido más blanco que jamás hubiera visto. Al acercarse notó unas manchas de un rojo intenso profanando la blancura del vestido. Su instinto por ayudar hizo que soltara inmediatamente lo que llevaba en las manos... un largo cuchillo adornado cayó sobre la hierba y al extender sus manos notó que estaban teñidas del mismo carmín del vestido.

2 comentarios:

HIIDECKEL dijo...

"Por favor haga su comentario"
tan seco e insensible como siempre...
¿por qué será que el blog no detecta la tristeza que le imprimen?
Ay, ay ay. sólo me quedan lamentos y nada más puedo comprender de todo esto, pero lo intento y a veces desesperado. Que miraras el mundo de otra perspectiva, que lo miraras fríamente, como bien nos enseñan en el IPN, que yo comprendiera cosas que jamás comprenderé pues no las viví, (que me has pegado el uso excesivo de comas)que no todo se limita a una persona que fue y no fue, volvio a ser y otra vez ya no es, y todo un circulo de amigos condicionado a este individuo....
te kello adherencia, por algo eres mi adherencia....
http://edhiye.blogspot.com/
ahora por fin abrio..no tiene mucho, pero pa empezar
ciao

Tonat dijo...

Prometidos, prometidas y promesas...
No, nada de promesas. Al final siempre hay un relato más de celos, desconfianza, reclamos, desamor, muerte.

Si es posible que exista algo infinito, en mi cabeza ahora hay duda, tal vez es el dolor.