La silla está incómoda, mi columna es incómoda para dormir, mis pies son incómodos para estar, mis brazos son incómodos para recargarse.
Es destestable pensar en el cálculo, en el servicio, en mi mundo gris, árido, estéril, solitario.
Hace mucho tiempo las batallas se libraban contra cosas reales, y la gente tenía en que ocupar su tiempo.Los guerreros combatían a muerte y las cortadas en la piel se sentían como vida nueva, vida corriendo.
La sangre fertilizaba la tierra y el júbilo de los vencedores era el símbolo de la unidad del ser humano.
La victoria no tiene magnitud.
Hoy me incomodo yo misma e incomodo a los demás por que las batallas son solo mías, y nadie sale ganando, ni siquiera yo.
Es incómodo intentar ser parte de algo que te manifiesta constantemente su rechazo, es incómodo alejarse de algo que se necesita.
Es incómodo buscar a tientas y andar de rodillas sobre pedazos de vidrio.
Es bastante incómodo anhelar que vuelva el pasado sabiendo que no se puede ni con el peso del presente.
"La vida es un eterno presente", pero nadie me ayuda a comprender por qué.
Las almohadas son incómodas, prefiero quedarme dormida sobre la madera leyendo la historia de verdad en la que quisiera vivir, recordando que alguna vez mi existencia tenía sentido y dirección, y viendo agotarse las reservas de seguridad, confianza y esperanzas.
Es incómoda la escuela, no encuentro sentido a ella si no necesito aprobarla para perseguir un sueño.
Mi único sueño yace en el fondo de una consciencia que no es mía y que se niega a dejarlo despertar.
Entregué mi sueño más bonito a un corazón que creí me quería más que a sí mismo, hoy me resulta incómodo querer a alguien más que ami misma por que se que nadie hará lo mismo por mi.
Creí que existía un cariño superior, donde era posible pertenecer a la otra persona y ser una sola cosa los dos, y donde nadie más pudiera interferir, creí que había encontrado lo que pocas personas en la tierra: mi verdadera pareja, la pieza que antes de nacer me fuera seccionada para jugar el juego de la vida por separado y encontrarnos algún dia, y ser felices. Siendo uno para el otro la persona por la que dejar todo, hasta la misma libertad para poder seguir perteneciéndose.
Crei que entregarlo todo era un acto de amor, pero es incómodo entregar cuando se ha dejado de recibir, por que ya no se tiene nada que dar.
Cuando la tierra deja de recibir agua y luz del sol queda estéril y ya no puede engendrar nada para entregar.
Admiraba Egipto, majestuoso y rodeado de grandes montañas d arena. Ahora hay arena en mi corazón, cada día más x q ha dejado de ser fértil.
Es incómodo escuchar arena crujir bajo mis pies. Da comezón tanta arena, es incómodo caminar por ese desierto, es inevitable deshidratarse los ojos.
Mis muñecas y mis piernas tienen marcas, las piernas son los meses y las muñecas la magnitud.
Es incómodo tratar de hacer líneas paralelas sobre una piel que de tan delgada y transparente los cortes tardan en aparecer.
La hoja no arde, si no hasta la mañana siguiente.
Es incómodo fingir sabiendo la verdad.
Finjo que las cortadas son de verdaderas batallas, y que siento vida latiendo en ellas.
Es incómodo esperar por alguien que no te espera, extrañar a alguien que no te extraña, sufrir por alguien que no sufriría así por ti.
Es incómodo pero cuando necesitas alguna cosa, así sepas que por no haber pedido nacer en este lugar merecerías, la incomodidad debe ser disfrazada, maquillada, oculta; por que es necesario vivir para seguir esperando que decida irse.
2 comentarios:
Es delicioso leer tu metáfora de la tierra el agua y el sol :)
Cordiales Saludos
¿Qué tal tus dedos sobre las teclas esperándote hacer música ansiosamente, la linea telefónica aguardando el paso encantador de tu voz o el viento que no es feliz si no se bate por entre tu melena?
¿Simplemente no vale la pena poner atención a todo eso que pasa por y para tu existir? ¿Qué tan incómodo es saber que parte del mundo vive y siente como tú, pero sólo por ti, gracias a ti?
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