miércoles, 15 de julio de 2009

El curso de historia a través de los ojos de una estudiante sangrona.

Cuando iba en segundo semestre recuerdo q nos dejaron una opinión del curso de historia, hoy la encontré y me causó algo extraño, asi q la pongo aquí.

 "...La historia es una ciencia que estudia en los hechos históricos, el comportamiento del hombre a través de los años, y nos ayuda a comprender, por medio del seguimiento de los patrones de comportamiento que siguen repitiéndose a lo largo de los siglos, el por qué del mundo de hoy en día y que tuvo que suceder para que llegáramos a ser lo que somos.
Es increíble como la humanidad sigue cometiendo los mismos errores una y otra vez, y cómo a pesar de ya varios siglos del estudio de la historia, seguimos metidos en la testarudez de no corregirnos. Cada quien tenemos una historia propia, y lo que ya se fueron, la tuvieron también, este conjunto de historias tienen que encajar para armar la historia que concierne a todos. Pero al ser miles de mentes, y miles de recuerdos, versiones y percepciones de las cosas, la historia puede no siempre estar, ni por asomo apegada a la verdad.
 Lo que está documentado en los libros es lo que estudiaremos, y haya sido cierto o no, sirve para identificarnos como nación y como miembros de una sociedad.
 La historia es una materia que me gusta, este semestre me tocó abordar la historia de mi país, sin embargo siento que es absurdo intentar comprenderla del todo en menos de cuatro meses, son demasiados temas, hay demasiado escrito, demasiados muertos, demasiados testigos, como para aprender en solo un curso todo lo que hay por aprender. Si en algo he fallado es precisamente en que, ya sea por tiempo, exceso de sueño y falta de alimento y/o tiempo libre, no he podido sentarme a analizar las cosas propias de mi historia. Pero he puesto todo el empeño que ha sido posible para sacar estos conocimientos delante y enriquecer mi cultura. Sería un acto de extrema hipocresía atiborrar esta hoja de alabanzas al curso, por que he de admitir que, tal como debe ser, he diferido en muchas cosas acerca de las versiones de los hechos, en términos, en opiniones.
 Mis conocimientos han chocado muchas veces con los de algunos de mis compañeros, inclusive con los de la profesora si no es demasiado mi atrevimiento al mencionarlo. Cada que esto ocurre procuro investigarlo, pero no siempre se lo hago saber a la parte “contraria” por así decirlo.
Nunca se sabe si me lo tomará a mal o si lo aceptará y también lo investigará. Reconozco que tengo un carácter difícil y es complicado intentar sacarme una idea de la cabeza.
Hay personajes dentro de la historia de México que mucha gente sigue viendo como el gobierno y las instituciones educativas nos los han pintado: como héroes o villanos, y sería terrible decirle a alguien que admira a una persona y quiere seguir el ejemplo de lo que considera bueno, o malo, de ella, que en realidad no era tan bueno o tan malo como se cuenta. Aunque en realidad esto sale sobrando ya que no todo es negro o blanco. Nadie es perfecto, y errores cometemos todos, sucede que a veces diez aciertos son fácilmente olvidados por un error, y a los que nos gusta amargarnos la existencia le seguimos buscando errores para acabar de una buena vez con las imágenes.
 No podríamos conformarnos simplemente con lo que ES y con lo que FUE sin emitir juicios.
No somos así.
Sin embargo el diferir puede ser bueno, por que da pie a nuevas búsquedas, a intentar llegar a la verdad. Este es un curso de historia que se me fue rápido, como agua y no entiendo como le hice para meter tanta información en mi cabeza sin que reventara. Los cuestionarios me ayudaron bastante a comprender las cosas, por que muchas veces una sola pregunta puede encerrar un tramo largo de la historia.
Las exposiciones, por el contrario, me hacían confundir y en ocasiones enojar, por que no hay nada q odie más tanto en mi como en otras personas que el decir ante una audiencia (ante la clase entera) y con aires de convicción cosas que al parecer son ciertas, pero de las que en realidad tengo mis dudas.
 A veces los compañeros decían unas cosas que la profesora tenía la obligación de corregir, sin embargo después de un rato, mi atención ya no sabía que camino tomar, y en ocasiones llegué a mezclar las dos informaciones. Mis trabajos escritos intento ilustrarlos lo más posible, y volcar sobre el papel todas y cada una de las ideas que tengo en la mente, lamentablemente, y tal como ocurrió con el trabajo del museo de antropología, en ocasiones hay información que paso por alto, por una u otra cosa, no es que no sea importante, o que no sepa, es simplemente que en ese momento no lo pensé y no lo puse.
 Cuando el trabajo nos es devuelto y lo veo lleno de correcciones, simplemente me siento derrotada.
De todas maneras, gracias por compartirnos con tanta paciencia lo que consideró conveniente hacernos saber..." Se los dije, esa tipa es una sangrona!

1 comentario:

Tonat dijo...

Sangrona de sangronas!