Lo escribí para alguien especial. (Que ahora sé que no lo valía)
Lo encontré.
Lo pongo aquí.
Es un homenaje.
En otro lado del mundo, pequeño gato corría de un lado a otro juntando flores.
El jardín del palacio se quejaba cada que eran arrancadas de raíz.
El gato no prestó atención.
El gato necesitaba un regalo.
Se olvidó por un rato de la vigilia, del ayuno de amor y suspiros y se dedicó a destrozar el jardín.
(((Había prometido sacarla de allí, llevársela lejos y ver el mundo juntas))).
Pero para la noche la lluvia desbordó el palacio de nuevo y las flores que había cortado se deshicieron con el ácido (típico) dejando unos grandes manchones púrpuras en el suelo.
Pequeño gato corrió al observatorio y se tiró en las bancas de madera, preguntándose por qué la privaban del cariño.
Se arrastró hacia los vitrales y se sentó a observar los dibujos.
Delante de ella había un mural hecho de pequeñas piedras de colores. Había estado alli desde que llegó a Palacio y jamás entendió que significaba.
Dentro de ella comenzó a formarse un rugido feroz, y las pupilas se dilataron.
Algo importante estaba a punto de suceder, una evolución, el peligro, el riesgo....
El rugido estalló y comenzó a arrancar frentéticamente las piedras con las uñas. Las juntó dentro de una cajita y se dirigió a su habitación.
Al llegar encendio las velas y las colocó en el pequeño altar, cuyo espejo ayudaba a ver ambas caras del mundo, y en donde ahora brillaban la joyas de una pequeña figurilla de Bastet diosa de los Gatos, y asociada con la Luna.
Rezó por ella, y juró cuidarla a pesar de todo, de todos e incluso de ella misma.
Prometió vivir para proteger. Como lo hizo esa noche en que sacó a su madre de la cama entre jirones de sábanas ensangrentadas y se decidió a crecer por ella, abandonar la infancia y dedicar su vida a protegerla.
Cuando el clima se cristalizó en su cara se acostó a dormir, dejó cargando las piedras a la luz negativa de la luna, e invirtió las pirámides.
Algo grande se acercaba.
Se levantó con el pie izquierdo, y dejó las cosas a medio hacer.
En el camino fingió dormir para evitar hablar con su madre, estaba resentida con ella.
El corazón estaba agitado.
Algo muy grande se acercaba.
Llegó a la escuela hecha un manojo de nervios.
Nadie estaba esperando abajo como siempre.
Algo muy malo estaba a punto de suceder.
Subió tropezando con todos solo por llegar hasta ella, contuvo la respiración y puso las primeras piedras en sus manos, en un abrazo tenso.
Tenía miedo de que no la perdonara.
La clase sumió a pequeño gato en un sopor de muerte, las matemáticas frías y cuadradas le helaban el corazón.
En el palacio todo quedó quieto, en espera.
La cúpula de observatorio brillaba, expectante, en espera del primer ataque.
La faunilla de palacio corrió a refugiarse en las flores y los árboles se quedaron mudos.
Todo parecía muerto, muerto como el aliento contenido en los pulmones, como una gota de sudor frío, como un segundo en la campana de vacío.
Los Técnicos Catacumbistas Alquímicos lograron sobrevivir dentro del laboratorio de análisis, pero hasta el fuego se salió de control quebrando el experimento y llevándolo al fracaso. Ni siquiera la piel de pequeño gato pudo contenerlo.
El fuego también estaba enojado con ella.
La gema vibraba en su mano, el fuego estaba incontrolable, la lámpara hizo corto.
La reacción salió terrible.
Algo muy grande se acercaba.
Instrumental, Adherencia casi se quiebra una pierna,
Mar perdió la lista, los colores se invirtieron, y en un segundo las energías colapsaron en pequeño gato y su gema roja.
Su corazón se agitó y el sudor invadió su cuerpo, estaba catalizando la energía.
La reacción le reventaba las venas, palideció y quedó helada.
Adherencia lo notó y entre balbuceos intentó explicarle lo que sucedía.
Fotosintéticamente el torrente de luz había terminado de convertirse, y acto seguido se precipitó en los ojos de pequeño gato, liberando los nudos.
Exhausta corrió a refugiarse en el cubículo de plástico, permitiendole un rato de soledad a Mme de Rouge.
Al parecer no la dejaron en paz, error de pequeño gato no pensar en que los demonios no se manifestaban solo en ese plano.
Fue capturada por el trabajo de oficina, y no dejaba de pensar...,
algo grande estaba sucediendo.
Una vez purificadas las piedras y ofrecidos los sacrificios las piedras estaban listas.
Pequeño gato las entregó junto con unas notas cuya intención era la de recordar la fortaleza perdida.
"viviremos los unos para los otros" le dijo con sus grandes ojos, que pocas personas gustan de mirar.
Al final del día en el carruaje, el corazón Tirano de pequeño gato volvía a latir tranquilo, sintiéndola dormitar a su lado.
Dormitar, como se le llama al instante de la noche en que cada quien debe volver a su palacio, y atenderlo.
El caballero estaba esperándola, para proseguir los intentos de hacer resurgir el pequeño mundo que destruyó.
En un asomo de crueldad, le soltó encima al demonio devorador de sueños, y pequeño gato cayó inconsciente hasta el día siguiente.
1 comentario:
Oh!!Yo sé de qué persona hablas!!
Realmente lamento el desastre de aquel día...pero al menos yo tuve oportunidad de compensar un poco eso,con un minipastelillo...jiji.
aún así,espero que la próxima vez sea exitosa,de eso me encargo yo!!
Muajaja,soy posesiva con mi adherencia,jojojo...
En fin,gracias por leer mis escritos gatito,y sabes que me gusta mucho sumergirme en los tuyos...jiji
Dulces pesadillas...
Asfer
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