domingo, 10 de enero de 2010

Lectura de carta recién redactada sobre colcha mal cosida:

Repaso tus fotos, mi querido niño y veo la muerte pintada en tu carita.
 ¡No quiero hacer esto!
Alguien deténgame.
 No es tu culpa, no es tampoco la mía. Solo quisiera darte toda la felicidad que yo hubiera querido, ya que no he encontrado otro pedazo de universo que se parezca más al mío.
 Eres como un muñequito cariño, tu mirada es intensa y por mucho que intentes hacerla lucir amenazadora solo consigues abrirme un poco más el corazón.
 Eres suave música, eres medialuz.
 ¡Ah querido niño! ¡Soy egoísta! Mátame por favor, mátame antes de que yo te mate a ti.
Me haces feliz, me llenas de ilusiones, y te amo, si, te amo muchísimo.
Si te tomo de la mano el tiempo se acompasa, y anda tranquilo.
Cuando te suelto se arrastra por el suelo, y me voltea a ver y se ríe de mi.
No te vayas mi vida, quédate conmigo que hace mucho frío. Mis rodillas no me dejan caminar, abrázame. Siéntate a mi lado y déjame escucharte el corazón, déjame intoxicarme de ti. Y ayúdame a esperar la muerte. Viene en camino amor mío, y tengo miedo. Llegué hasta aquí casi por obligación, pero llegué y ha sido una fortuna.
 Ángel de longitudes de onda, toma mi corazón, sálvalo de aquellas garras de las que vengo huyendo. Llévatelo lejos y no mires atrás.
 Corre con él y no te detengas hasta que ambos estén seguros. No dejes que nadie te lo quite. Bebe de él todos los días que yo estaré cerca cuando salga la luna.
 Lamento no tener otra cosa que darte, pero aquí sentada en este témpano helado espero a la muerte, mi muerte, porque no quiero hacerte daño.

2 comentarios:

Narci M. Ventanas dijo...

Hola Monin, gracias por tu vistia a mi blog. Es cierto que a través de los blogs será más fácil seguirnos, el poco tiempo de que dispongo se lo dedico a ellos.

Por aquí tampoco es frecuente ver nieve, y menos aún que llegue a cuajar y a cubrir los tejado y hasta el suelo, pero ayer ocurrió, durante la tarde, aun queda un poco en los tejados y sobre los coches, que se irá repitiendo a medida que el día avance y luego, lo recordaremos como un hermoso sueño.

Muy bien narrado tu texto, aunque inmensamente triste.

Besos
Narci

.... jim haller .... dijo...

he quedado fascinado con lo que lei , necesito tu permiso para publicarlo a mi blog , claro con su reespectivo copyright