Maldigo no tener tiempo suficiente entre clases.
¡Tenía tantas ganas de llegar a contarte!
Tantísimas ganas.
Hoy conocí a un profe de física que me dejó una sensación extrañísima en el pecho tenía como expresión de duendecillo, y fué como si telepáticamente me hubiera reconocido.
Como si yo fuera parte de lo mismo sin saberlo, como si me estuviera invitando a reunirme con "ellos" de nuevo.
No sé quienes "ellos" Efectivamente.
Me encantó su personalidad, y su mirada brillante.
Era como genial. Y no quería ser genial solo.
Me sostuvo la mirada con una sonrisa enigmática.
Nota: le seguiré la pista.
Edificio de Biofísica. Primer piso.
2 comentarios:
Suele pasar algunas veces, con tan solo mirar a alguien, sabes que hay algo que te llama a indagar más.
¿Quienes son ellos?
oh. casi nunca sé qué decir en esos casos. sólo puedo recordar al dr. herbert west. tened cuidado, podría ser tanatólogo forense y no físico.
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