-- ¡¿Cómo ha dicho?!
--Hacia atrás.
-- Es imposible, ¡nadie le seguirá! ¿está bromeando?
-- ¡Oh vamos! ¿A qué le teme? contaremos la historia y nuestras razones a los primeros humanos. Ellos sabrán que hacer.
Para cuando encuentren las cajas con nuestra explicación y los libros de historia ya debe haber entrado la luz en sus mentecitas. Sabrán leer y comprenderán.
Además ya demostramos que somos capaces de llegar hasta este punto del progreso científico, tecnológico, artístico.
Ellos tendrán conocimiento de las consecuencias. Dejaremos videos. No tendrán pretexto esta vez para no creernos.
- ¡Pero comprenda usted! Sabíamos lo que estábamos haciendo. ¡Calculamos las consecuencias y las dimos a conocer!
Redactabamos informes, se alertó a las sociedades. Desgraciadamente siempre hubieron más comerciantes que científicos.
Se dió instrucción en las escuelas y se les dió lo necesario para que ellos mismos se dieran cuenta
-- Pero ¡señor!, con una vida tan cómoda ¿quién iba a querer darse cuenta?
La mayor parte del presupuesto mundial fué destinado a rodar películas y comerciales, y las personas dejaron entrar en sus pantallas, en los periódicos, y en todo medio de comunicación masiva todo aquello que les alejara de la muerte, de la comprensión de su propia naturaleza. Les hizo egoístas, orgullosos, ambiciosos y cobardes.
Miedo a envejecer, miedo a la muerte. Miedo de su propia humanidad.
Solo algunos se atrevieron a no tener miedo, y la sociedad los aisló e inutilizó.
¿Qué dicen los padres ahora a los hijos que están por escoger carrera, y deciden aventurarse a estudiar filosofía, Teatro, Letras?
"¿Estás loco?¿quieres morirte de hambre? ¡estudia algo que tenga FUTURO!"
Si, y desgraciadamente, tienen razón.
Quien quisiera un futuro dentro de esa sociedad consumista, debía definitivamente olvidarse de su alma y entregarse.
Progresaron las ciencias, y comenzó el sedentarismo.
Cada vez costaba menos trabajo y tiempo obtener un bien. Cada día surgía algo que facilitara o alargara la vida del ser humano, a costa de lo que fuera.
Empezamos con cosas pequeñas. Se sustituyeron los talleres artesanales durante la Revolución Industial, la máquina tomó el sitio del hombre. Apareció La máquina de vapor y con ella las emisiones de sustancias nocivas al ambiente...y jornadas laborales de más de 8 horas en condiciones inhumanas. Hasta allí se pagaba a la Tierra el precio justo por la contaminación. La inumanidad de los patrones parecía reunir los requisitos de sacrificio con los que reponer a la Tierra lo que se le estaba quitando.
Pero no duró demasiado. Para no hacer el cuento largo, las leyes de la vida se quebraron.
El antropocentrismo nos destruyó. No podíamos encontrar nada más nocivo que un antropocentrismo que encima se vuelve ley dentro del ámbito religioso. La mayor parte del mundo creía en un Dios todopoderoso que había colocado por mera voluntad divina al ser humano a la cima de la cadena alimenticia, le otorgó su favor divino, y enmedio de lo divino, le dió su divina inteligencia para "reinar" sobre el divino mundo, y sobre las especies. De eso si se acuerda la gente. Pero también se propone el sacrificio como medio para alcanzar la redención. ¿Es que nadie lo entiende?
Más bien, todos, o casi todos lo quisieron entender a su antropocéntrico modo.
-- Estoy completamente de acuerdo. Pero ¿De qué sirve el retroceso?
-- Cada vez que un nuevo invento facilitaba la vida del humano, un pedazo de su espíritu era aniquilado. Después de todo ¿que es del alma que vive en un cuerpo que no sufre?
El sufrimiento del cuerpo purifica el alma. El sacifico, repito, es el único camino a la redención. Los primeros humanos pagaban todo aquello que le tomaban a la naturaleza para sobrevivir consangre y sudor.¿Qué es ahora?
consumir y consumir sin entregar a cambio nada. ¿existe algo más egoísta?
-- No lo llamaría egoista. Es sentido común. Todo individuo busca su supervivencia ¡También forma parte de su humanidad!
-- ¡pues que sobreviva por si mismo! ¡Que se enfrente en igualdad de condiciones a las bestias, a los desastres, a la enfermedad, al dolor, a la muerte!
--Pero por algo evolucionamos, nos volvimos superiores. Si no tenemos grandes garras y grandes colmillos tenemos nuestra inteligencia, y de ella nos hemos valido.
--No, mi amigo, no. Lo que sucedió con nosotros no es otra cosa que descontrol. Nosotros somos el gran error, la Tierra no nos necesita.
En un principio nos valimos de la inteligencia para construir armas y controlar hasta cierto punto la naturaleza, pero también hacíamos grandes sacrificios. Podemos apreciarlo sobre todo en las culturas de América.
Se deidificaron las fuerzas naturales, el Sol, el agua, el viento... y se hicieron sacrificios y fiestas en su honor. Se buscaba devolver a la Tierra algo de lo recibido. Se mostraba respeto y gratitud. Doncellas hermosas y jóvenes guerreros que aceptaban gustosos la muerte, por que la entendían y no le temían. Ofrecían su dolor a cambio de la paz.
Pero la maldad, la ambición vino del Este, a través del mar. Nos ha contaminado y debemos deshacer sus efectos para vivir. Para vivir de verdad.
¡Le devolveremos a la naturaleza el espacio que le quitamos por la fuerza y que no ha cesado de reclamarnos.
--¡Es escandaloso! Calle de una vez. ¿Acaso planea que nos suicidemos? ¡Usted primero, háganos los honores!
-- ¡Oigame bien, y que quede claro:Nos suicidaremos, de ser necesario. ! De todos modos. ¿Hasta cuándo aguantaremos vivos? Es cuestión de tiempo para que empecemos a aniquilarnos los unos a los otros.
¡Rápido! Haced una lista de las personas útiles al mundo, aquellas por cuyos ojos se asome algo de espíritu. Sirven los artistas y los filósofos en primer lugar. concéntrenlas en los albergues.
Los que restan tendrán que irse.
Después de todo Hitler no estaba tan equivocado, por no decir que tenía razón.
su único error, creo yo, fué el criterio de elección. Había entre los arios gente inservible, y entre los judíos mentes bastante útiles.
Preparense a demoler los comercios, y las casas de los que desaparezcan, hagan rellenos sanitarios. Tenemos que reiniciar, dejen que las selvas y los bosques arrasen con todo. Que los ingenieron civiles se encarguen de repartir las tierras de manera correcta, ahora conocemos todo el mundo.
Hagan los cálculos para que la sociedad quede bien equilibrada, la mitad de hombres y de mujeres.
Destruyan las máquinas, haremos trabajar nuestras manos.
Quemen las cintas de cine comercial, ¡quemen todo aquello que resulte banal!
en cuanto a los discapacitados. Bien, siempre he opinado que una vida a medias no es vida, menos cuando las instituciones han lucrado con el dolor de sus familias. Si su mente funciona de manera superior al promedio, pueden conservar la vida, pero no reproducirse. A los demás, lo mejor será liberar sus almas de esos cuerpos-cárcel y darles una oportunidad en un cuerpo nuevo.
Saben que solo hay que hacer como la misma naturaleza manda. sobrevive el mejor adaptado, dentro de la manada, se margina, aisla o destruye a los individuos disfuncionales. Es la ley de la vida.
Tuvimos que destrozar al mundo casi por completo para entender. Muchos no querrán aceptarlo, habrá guerra, habrá revueltas, Se me tachará de inhumana, malvada, demente. Incluso tal vez pierda la vida en este intento. Pero será su egoísmo mi verdugo, su miedo.
No me interesa.
Todo se hará como he dispuesto.
1 comentario:
Hola Monin! Ahora comenzare con tus lecturas, es que he tenido un montón de problemas y he estado depre pero naaaaaaaaaa toooooooo se soluciona. Ah! por cierto guay la nueva presentación de tu blog muy original. Besitos preciosa mía.
Chao.
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